Desamor y amor... enamorados...

19 diciembre, 2010

Te has despertado.
Te has despertado porque querías hacerlo, pensando que también
ibas a volver a dormirte.
Te has despertado, pequeño animal salvaje, de ese sueño que atardece.
Querías y no querías: dudaste, luego decidiste
y despertaste en esa noche a la que te pedía que volvieras.
Despertaste y tu pelaje de lobo fue acariciante y acariciado,
violento y tierno, recibiste de estas manos
el temor, la duda, el deseo y su póstuma decisión...
Ay! lobo dormido, camino a casa siento que te alejas,
que quizás no volverás a despertar,
que ya no volverás a ver los detalles de tu enigma...
porque tienes ese deseo enorme de dormirte, no tienes tanto sueño,
pero sí te has convencido de que es tiempo de dormir.

Sé sonámbulo a mi lado, no me importa que nada sea fuera de nosotros.
No quiero registrar historias; solo vivir,
contigo, la somnolencia de este deseo inevitable.

No hay comentarios.: