cuando la nostalgia es imperecedera
y recuerdo cosas que ni yo misma recordaba,
eras un color, eras un montón de cosas.
Y acaricio una letra en mi teclado
una tras otra, como si las disfrutara
y la música en mis oídos,
esas canciones
en la misma cama,
con estas mismas manos
estos ojos cansados de la virtualidad
y mis lágrimas que se renuevan.
En el silencio, todo pareciera ser similar
las canciones serán siempre las mismas,
y en el fondo tú y yo seremos también
siempre los mismos.
En este silencio todo es casi igual,
a excepción de que tú,
lobo u oveja,
estás bien lejos de mi silencio.
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