Si finito era todo y también infinito,
qué fue de ti, de mí y de nuestras lágrimas.
Jugamos al gato y al ratón, tal vez inocentes,
terminando en un pacto que se sacude bajo tierra.
Y eso que enterramos, eso que quisimos ser,
cómo lo guardas cuando existe ese algo,
y sin embargo hay un mundo entero girando.
¿Acaso somos esos que se sumergieron
junto a sus promesas olvidadas, sobreviviendo
nosotros, el gato y el ratón, reconociendo inevitable
esa rivalidad cómplice que nos une y nos separa?
2 comentarios:
Ni te imaginas la sensación de leerlo mientras escuchas Heroés del Silencio... no tiene precio.
Otro que va a mi lista... ^^
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