Redenciones
La redención es una sedación dulce
nos redimimos para dormir sensaciones
que no podemos, pero sí queremos, sentir.
Somos redimidos para pertenecer a algo,
cuando sentimos que no podemos
hacer que las cosas nos pertenezcan.
Nos redimimos
ante la omnipresencia de un verso
ante la belleza de un amor
ante el llamado del alma soñadora
ante lo primero que se piensa al despertar
ante los ideales furtivos
ante el deseo de vivir
ante el deseo de morir
ante el deseo de gritar
ante la grandeza de un momento feliz
ante la ternura de un hijo
ante el dolor del recuerdo
ante esos narcóticos sueños
ante una noche sin dormir.
El mundo esta lleno de redimidos y redentores,
todos buscando un motivo para continuar.
Te redimes tú, me redimo yo
Y así, redimidos, como ahora,
yo no puedo redimirte
mientras esa libertad nuestra, encantadora,
lejos de tus redenciones, me desvela.
1 comentario:
Como siempre, me dejas sin palabras que decir... y siguiendo la idea principal, me rindo ante tus palabras, haciendo que por un momento sean mías y de mi alma... por que me rindo ante noches que no quiero que terminen, donde no quiero dormir, solo seguir soñando despierto...
Publicar un comentario