El temblor ha pasado.
No sé cómo, ni dónde, ni cuándo... pero me despertaste, me desperté o ambos nos despertamos. En ruinas nos encontramos y ya no tuvimos que hablar más del temblor.
Hoy, sin temor ni vergüenza, miro hacia atrás y veo experiencia; miro hacia adelante veo futuro y si bien no está escrito, está anhelado.
No sabes cuánto deseé que esto sucediese... y sonrío, y te amo... como lo hace cada hilo de mi carne, como lo hace cada rincón de mi alma.
1 comentario:
Alguna vez os comente en que eres la mejor poetiza que conozco?
Publicar un comentario