Desamor y amor... enamorados...

15 noviembre, 2008

Por este amor, que nada pretende
por este amor, que pica y se extiende
por este amor, que nace del tiempo
por este amor, que a veces ni yo misma lo entiendo
y juega como si fuera un niño con cara de pillo, al gato y al ratón
y a veces se me muestra desnudo, tan frágil y puro
que equivocarme lo dudo




La sensación misma sonreía y jugaba dentro de ella, entonces quedó muda, quieta y sintiendo con los ojos cerrados.

Él había visto tiempo atrás. Vio una mujer con los ojos de llovizna y ella, sin saber que al sentir amar los ojos se ponían brillantes y en la garganta se quedaba ese nudo queriendo hablar, sonreía sin saber si decirlo o no y sintiendo que las palabras se atropellaban en el proceso alma- garganta, recordaba no haber sentido eso antes e imaginaba que lo más parecido, y a la vez diferente, era el lazo con su propia extensión en miniatura.

La sensación guardó silencio y se quedó observando, consolidándose en una mujer con el alma en el punto de partida. Y si la sensación hablara, apuesto a que diría: "Cerré los ojos y oí en silencio hasta que un murmullo acarició mis oídos, que son los de ella, hasta que no pude más y mis ojos volvieron a abrirse... hasta que ella no me pudo contener...". Fue entonces cuando ella, la que había albergado y escondido esa sensación desde hace años, sintió que ya no había nada más por hacer, que simplemente era y que el amor era un beso, un abrazo de segundos eternos, un cerrar de ojos en completa tranquilidad.

- ¿Me quieres?, dijo él
- Te amo- respondió ella sintiendo que no era una simple repetición, ni una respuesta a lo que hacía unos minutos había escuchado. Era la sensación que hablaba por ella. Suspiró- y tú lo sabes.

Él lo sabía, conocía esos ojos de llovizna...

No hay comentarios.: